Imagina despertar cada mañana con una profunda sensación de paz y confianza. Te miras al espejo y, en lugar de enfocarte en tus defectos o en los problemas que percibes en tu vida, decides tomar el camino del amor propio y ves a una mujer fuerte, decidida, completa y capaz, en un eterno presente lleno de posibilidades.
¿Puedes imaginar una vida que rebosa de energía y que solo espera por ti para hacer realidad cada uno de los sueños que están en tu corazón?
Esta vida no es solo un imaginario, es una opción que tienes todos los días al alcance de tu mano cuando tomas el camino del amor propio.
¿A qué nos referimos cuando hablamos del amor propio?
¿Has visto la película «El perfecto asesino»? En esta película, el protagonista Léon tiene una mascota: una aglaonema, una planta que cuida todos los días. La limpia, le habla con dulzura y la pone al sol para que reciba sus rayos.
Esta planta convierte al protagonista de la película, que es un «perfecto asesino», en un ser humano y representa no solo su relación con el mundo exterior, sino consigo mismo.
Es un reflejo del amor que puede sentir por algo, el llamado a vivir en un presente que se construye día a día y un arraigo a la tierra y a su poder de vivir conectado con su humanidad.
Cuando hablamos de amor propio, hablamos de ese amor que nos damos, como ese amor que Léon le da a su planta, un amor que va más allá de las palabras, un amor que cuida, protege, nutre y acepta.
Amarte implica que te escuchas, te observas, te brindas aquellos cuidados necesarios para vivir en un entorno saludable, te hablas con cariño y respeto, y te proteges tanto que no permites que nada ni nadie, incluyéndote a ti misma, te lastime.
Amor propio: la psicología detrás del termino
The Body Shop realizó un estudio en 2020, a una población de más de 22,000 personas mayores de 18 años en 21 países para calificar su autoestima, felicidad y bienestar, y encontró que existe una crisis de amor propio alrededor del mundo.
¿Qué significa esto? Significa que cerca de 1 de cada 2 personas alrededor del mundo siente más dudas sobre sí mismas que amor propio. 6 de cada 10 personas desearía tener más respeto por sí mismas, y 4 de cada 10 se siente inútil. Más de la mitad de las personas actúan como si estuvieran alegres para complacer a otras personas, aunque no se sientan así realmente.
¿En qué número estás tú?
El amor propio es más que un concepto, es la apreciación que tienes por ti misma, es verte en tu luz y en tu sombra y amar cada una de las partes que te componen.
Cada vez que te miras al espejo y ves las nuevas arrugas con desprecio o los nuevos gorditos que te salieron con amargura, lo que haces es tapar tu planta de la luz y, en lugar de nutrirla con agua, envenenarla con un ácido que poco a poco la va marchitando.
El amor propio es aceptarte, aceptar y apreciar tu físico, tu carácter, tu personalidad, tus actitudes y tus comportamientos. Ser capaz de entender y sentir que estás en un proceso de crecimiento constante, sin justificarte por lo que hiciste o dejaste de hacer, es verte de tal manera que puedas ver el camino a seguir para sentirte cada vez mejor contigo y con los demás. Disfrutando tu eterno presente.
¿Cuál es la influencia del amor propio en todas las áreas de tu vida?
¿Alguna vez has tenido un amigo o una amiga que parece que todo lo ve siempre gris? ¿Esa persona que critica, juzga y que vive en queja constante? Si conoces a una persona con estas características, sabrás que este tipo de personas son las que uno quiere evitar.
Cuando te amas, irradias amor, ves oportunidades donde otros ven obstáculos, eres capaz de levantarte cuando te caes con fuerza, integrando los aprendizajes de cada una de las situaciones que vives.
Ves cada puerta que se cierra como un regalo y entiendes que la felicidad no es un objetivo, sino un camino que eliges todos los días.
Cuando te amas a ti misma, tomas decisiones que reflejan ese amor. Dices no a lo que te hace daño y sí a lo que te nutre. Estableces límites saludables y buscas experiencias que te hacen crecer.
Amor propio y su influencia en el trabajo
Al tener claro lo que quieres y lo que estás o no dispuesta a permitir, es más probable que busques oportunidades que se alineen con tus habilidades y pasiones, y que establezcas límites saludables para mantener un equilibrio entre la vida laboral y personal.
Cuando estás en la frecuencia del amor propio, te permites integrar tu propósito de vida con tu actividad laboral, ya que dejas a un lado los «debería» o los «cuando logre… podré», y vives en coherencia con lo que hace vibrar tu corazón.
«Confiar en ti misma y ser tu propia voz es fundamental para alcanzar el éxito en cualquier campo.» – Oprah Winfrey
Tómate un tiempo para identificar cómo puedes alinear tu trabajo con lo que te hace sentir viva y empieza a actuar para crear coherencia entre lo que haces y lo que te apasiona.
Amor propio y su influencia en tus relaciones de pareja
Las relaciones saludables se construyen sobre la base de un fuerte amor propio. Cuando te amas a ti misma, eres más capaz de establecer relaciones basadas en el respeto mutuo y la autenticidad.
No buscas que tu pareja llene vacíos emocionales, sino que compartes tu vida desde un lugar de plenitud, lo que reduce la dependencia emocional y fomenta la independencia y el apoyo mutuo.
«Las personas que tienen amor propio tienen el tipo de relaciones que quieren porque saben que merecen lo mejor.» – Louise Hay
Ámate tanto que seas un imán de todo el amor que por derecho divino te corresponde y no te permitas nada menos que eso.
Amor propio y tu familia
El amor propio también influye en tu dinámica familiar. En tu rol de madre, esposa, hija, hermana o tía, tu capacidad para cuidarte y valorarte a ti misma sirve de modelo para quienes son tu prioridad.
Al poner en primer lugar tu bienestar, enseñas a tus hijos y familiares la importancia del autocuidado y el respeto por uno mismo. Si tú estás bien, todos a tu alrededor lo estarán. No puedes dar amor sin antes dártelo a ti misma, es una ley universal.
«Cuando nos cuidamos a nosotros mismos, nos mostramos como la mejor versión de nosotros mismos para aquellos que amamos.» – Brené Brown
Pasa tiempo de calidad contigo misma, reserva cada semana un espacio para hacer algo que disfrutes y te recargue. Puede ser leer, hacer ejercicio o simplemente relajarte. Las consecuencias que esto va a tener en tu vida son maravillosas.
Amor propio y tu imagen personal
La percepción que tienes de ti misma afecta profundamente tu autoestima y autoconfianza. El amor propio implica aceptar y amar tu cuerpo tal como es, y cuidarlo de manera que refleje ese amor.
No se trata de cumplir con estándares externos de belleza, sino de encontrar y celebrar lo que te hace sentir bien contigo misma.
«La belleza comienza en el momento en que decides ser tú misma.» – Coco Chanel
Haz prácticas de cuidado intencional, dedica tiempo a actividades que te hagan sentir bien con tu cuerpo, ya sea vestirte con ropa que te guste o cuidar tu piel. No lo hagas por obligación, sino como una forma de sentir ese amor hacia ti misma. Hazlo solo por ti y para ti.
Conclusión
El amor propio no es solo el primer paso hacia una vida plena; es el viaje entero. Al cultivar el amor propio, no solo mejoras tu relación contigo misma, sino que también enriqueces tus relaciones, tu carrera y tu bienestar general. Comienza hoy mismo a dar pequeños pasos hacia un mayor amor propio y observa cómo cambia tu vida.
«Ámate a ti misma primero y todo lo demás encajará. Realmente tienes que amarte para hacer cualquier cosa en este mundo.» – Lucille Ball